Las colecciones que custodian la memoria visual de España. Del Renacimiento al siglo XX, organizadas no por cronología sino por las preguntas que plantean.
Seis instituciones que no solo guardan obras maestras: las devuelven al contexto histórico, político y espiritual que las hizo posibles.
La mayor concentración de pintura española del mundo. Velázquez, Goya, El Greco, Tiziano y Rubens en el antiguo edificio de Villanueva.
Guernica de Picasso, la vanguardia española y el arte contemporáneo en el antiguo Hospital General de San Carlos.
Una colección privada de clase mundial que completa el triángulo del arte madrileño: del gótico al pop, con obras que llenan huecos esenciales.
El edificio de Frank Gehry que transformó una ciudad industrial en referencia mundial del arte contemporáneo. El 'efecto Guggenheim'.
La colección más importante de obras de juventud de Picasso. Cinco palacios góticos del barrio de la Ribera que guardan su relación con la ciudad que lo formó.
La mejor colección de escultura religiosa española del Renacimiento y Barroco. Obras de Berruguete, Juan de Juni y Gregorio Fernández en el Colegio de San Gregorio.
Los grandes museos españoles no son depósitos. Son argumentos curatoriales sobre quiénes fuimos y quiénes queremos ser.